Sobre Son Braho
De la tierra mallorquina al alma de Santa Catalina
Son Braho empezó en una pequeña finca en Alaró; hileras de verduras, olivos, gallinas en libertad y la terca convicción de que la comida sabe mejor cuando está conectada con la tierra.

Lo que comenzó como un experimento personal para vivir de forma más sostenible pronto se convirtió en algo más grande: una manera de cocinar, reunirnos y alimentarnos con más cuidado.
Hoy, esa misma finca sigue marcando el ritmo y la filosofía de Son Braho. Inspira nuestra cocina de temporada, nuestro respeto por el producto, nuestra relación con los proveedores locales y la forma en que pensamos la comida desde la tierra hasta la mesa.
En Santa Catalina, nuestra cocina convierte esa filosofía en platos vegetarianos o veganos llenos de color, hechos a diario con ingredientes ecológicos, producto de la finca cuando lo hay y el mejor producto local que podemos encontrar en Mallorca.
Capítulo 01 · El principio
Como muchas cosas buenas, empezó con una pausa
En 2020, cuando el mundo se detuvo, tuvimos tiempo de mirar de cerca cómo estábamos viviendo, comiendo, desperdiciando y moviéndonos por la tierra que nos rodeaba. Esa pausa se convirtió en una pregunta:
- ¿Podríamos vivir más cerca de la naturaleza?
- ¿Podríamos cultivar más de lo que nos comíamos?
- ¿Podríamos desperdiciar menos, cocinar mejor y construir algo útil, bonito y honesto?
Así que empezamos donde estábamos — en un pequeño trozo de tierra en el centro de Mallorca. Plantamos. Compostamos. Aprendimos del suelo. Recogimos agua, generamos energía solar, redujimos residuos y seguimos una forma más natural de cultivar, sin intervenciones artificiales ni químicas.
Capítulo 02 · De la finca a la cocina
A medida que la tierra respondía, también lo hacía la cocina
Las primeras cosechas se convirtieron en experimentos: verduras, frutas, hierbas y huevos transformados en recetas inspiradas por el mundo pero enraizadas en Mallorca. Comidas cocinadas en casa, compartidas con amigos, probadas, ajustadas, queridas, repetidas.
Ese simple intercambio — cultivar, cocinar, compartir — se convirtió en la semilla de Son Braho. Con el tiempo, el proyecto pasó de la mesa de la finca a Santa Catalina, donde nació nuestro deli: un lugar donde la isla, la cocina y la comunidad podían encontrarse cada día.

Capítulo 03 · La finca
Las raíces de Son Braho
Nuestra finca en Alaró sigue siendo el corazón del proyecto. La finca no suministra todos los ingredientes, sin embargo le da a Son Braho su ritmo, sus estándares y su alma.
Sol y agua
Energía solar in situ y agua de lluvia recogida para regar los cultivos.
Suelo vivo
Compostaje y plantación inspirada en la permacultura. Sin químicos.
Abejas y flores silvestres
Franjas de flores silvestres y repelentes naturales protegen a los polinizadores.
Gallinas en libertad
Huevos de gallinas que se pasean por los olivares, no de jaulas.
Capítulo 04 · Las personas
Una cocina viva, sostenida por instinto
Detrás de Son Braho hay un equipo que lleva el proyecto con su gusto, su cuidado y su atención a los detalles más pequeños. Juntas hacemos que Son Braho se sienta menos como un negocio y más como una cocina viva, una que alimenta, reúne y cuida a la gente.
- Brenda lidera la visión.
- Monica sostiene el ritmo diario.
- Fernanda da vida a la comida.
- Comfort apoya la cocina con precisión y calidez.
- Tessa cuida a las personas que entran.
- Nirup mantiene la finca conectada con la tierra.
Nuestra misión
Alimentar a Mallorca como es debido
- 01Cocinar con respeto por la tierra.
- 02Comprar con cuidado.
- 03Hacer que la comida plant-based se sienta generosa, deliciosa y llena de vida.
- 04Crear un espacio donde la gente pueda comer, trabajar, reunirse y sentirse cuidada.
- 05Conectar el ritmo tranquilo de la finca con el pulso de Santa Catalina.